PVA – No More Like This (RESEÑA)

“I need you to feel”.

PVA, trío originario de Londres, Inglaterra, es una de esas bandas que personalmente, siento que no se habla lo suficiente. Ni siquiera dentro de los fans de la música independiente británica.

Pertenecientes a la escena de Windmill — la cual se constituye de bandotas de gran popularidad entre la generación z melómana, como lo son Black Country, New Road, Fontaines D.C., The Last Dinner Party y black midi, por solo nombrar unos cuantos — estrenaron en el año 2022 su álbum debut titulado BLUSH. Uno de los álbumes más creativos y sonoramente más distintivos, dentro de los géneros del futurepop, el synth-punk y el darkwave, que he escuchado en mi vida. 

Cada fin de semana, de cada mes, de cada año que ha habido desde la creación del internet hasta la fecha, más de una banda o artista musical, realiza su álbum debut, y lo sube a la red. Hoy por hoy, se suben entre 100,000 y 120,000 canciones nuevas al internet POR DÍA. El hecho de que una banda, de la cual, no tienes tanto trasfondo disponible a la mano, ni contexto sentimental arrastrándose por detrás de ti, te impacte tanto con lo que es apenas su primer álbum… Es una situación rara. No pasa tan seguido. 

Por eso, cuando hace casi 1 año la banda volvió a dar indicios de vida en sus redes sociales, me emocioné bastante. Long story short: Fue hasta septiembre que anunciaron la realización de No More Like This, su 2do álbum de estudio, junto con el estreno de su primer sencillo promocional, titulado Boyface, el cual… Oh boy, es una oda al género del trip hop, ¡maravillosa! Y como alguien que ha estado un tantín obsesionado con la música de Massive Attack últimamente, mis expectativas por el nuevo ciclo discográfico de PVA, no hicieron más que alzarse hasta las nubes.

Hoy por hoy, ya habiendo escuchado el álbum completo en múltiples ocasiones, no podría catalogar a Boyface como una de mis rolas favoritas de todo el tracklist, pero sí la puedo aún considerar una gran y maravillosa canción, lo cual, solo habla mejor de todo lo demás que contiene este disco.

El género del trip hop, aunque sí fue algo con lo que jugaron en varias ocasiones, es tragado principalmente por sintetizadores y ritmos industriales que solo le dan más enfasis al gusto musical que la banda tiene por el género del darkwave, pero con pequeñas decoraciones de art pop y synthpop lo cual vuelven los sonidos, aún más volátiles. 

No se dejen confiar por el rayo de luz que parece ser el intro a este álbum, Rain — la cual es, sin duda alguna, una de las mejores canciones de todo el álbum — las cosas se ponen rápidamente bastante oscuras y frías con las siguientes canciones: Enough y Mate. El método spoken-word, utilizado por Ella Harris a la hora de hacer presenciales sus vocales, queda a la perfección junto a estos sonidos, haciéndola pasar por una computadora listando, no pensamientos, ni siquiera sucesos, sino más bien solo palabras, entre todo el caos industrial que la rodea. Sí te consideras una persona de gustos muy líricos, probablemente no disfrutes este disco tanto como yo pero, realmente considero esta visión y actitud vocal por parte de la vocalista, completamente necesaria para causar el impacto que el final de este álbum te deja, si es que te dejas influenciar por su narrativa.

Avanzamos con Send, y la situación solo se pone aún más agresiva. El personaje que Ella Harris interpreta, parece estar haciendo lo posible por pasarse por un ser humano — y sí, este es el momento más adrenalínico del álbum, con un synth punk y darkwave que en momentos, resuenan mucho a su material anterior incluído en BLUSH — y es en Anger Song — la primera canción en el tracklist en contener un sentimiento humano en su título — donde por fin, parece empezar a lograrlo. 

Creo poder decir que esta es una de las canciones mejores producidas en todo el disco; el uso del cello aquí es, ufff, *chef’s kiss*. Y al ser este uno de los primeros instrumentos acústicos en aparecer, la voz de Ella igualmente, empieza a tener sus variantes. Tonos más cálidos, más ligeros, más humanos. Después de todo, ¿sí se estará tratando de un ser humano? ¿O solamente es la máquina que ya se volvió lo suficientemente inteligente como para pasarse por uno de nosotros, después de ya haber pasado bastante tiempo estudiándonos y descargando la suficiente data como para llevar su plan a cabo durante las canciones anteriores?  

A este punto del álbum, me pude percatar de la obsesión que tiene Ella Harris por nombrar y referenciar partes del cuerpo. El álbum, con todo y su frialdad, es pura sensualidad somática: Rozar, tomar, apretar, lamer, frotar… Tocar.

Por fin, la portada del álbum me hace todo el sentido del mundo.

“I need you to feel” es una de las líricas incluídas en la canción, Flood, la cual parece cambiar toda su estrategia previamente utilizada en las canciones anteriores, en cuanto a su uso de agresividad y frialdad, por una más etérea. Aún fría, pero sutil. Funciona a la perfección porque las atmósferas que emanan de la producción incluídas dentro de esta canción, se sienten como si se esparcieran alrededor de todo mi cuerpo, como una enfermedad o una droga la cual me hace sentir bien dejar pasar, y darle la bienvenida al interior de mi cuerpo. Todas mis defensas abajo, a cambio de una dosis de esta persona, de este personaje el cual, ya se me dificulta el poder diferenciarlo de una máquina a un ser humano. 

Y por fin, llegamos a lo que creo yo que es, sin duda alguna, la mejor canción de todo el álbum: Okay. Con una duración total de 7 minutos y 5 segundos, PVA lleva la sensualidad presentada en todas las canciones anteriores, a su máximo nivel. Con letras tan provocativas como lo son “You wanna do what? On my face? Okay” y “Rushes in the exosphere”, pero con un coro que repite la palabra “Fear” una y otra vez, esta canción se siente como una trampa. Como una viuda negra hembra, apunto de devorar a su pareja al final del acto reproductivo. Parece una canción sacada de la película Under the Skin con Scarlett Johansson, la cual trata de un ser alienígena que seduce hombres solitarios para consumir sus interiores, y dejar solamente la cáscara de su piel, seca y arrugada, arrojada entre los desechos. Esta canción se siente como si por fin, pudiera ver la máquina entera, pero… ¿A qué costo?

“La vida”, pareciese ser la respuesta.

Finalizamos el álbum con Moon, la cual directamente les puedo decir que es una canción de amor. Y la conclusión que saco de esta es que la máquina ganó. Ya no sabremos qué es real, y qué no. Y si lo supiéramos, ¿acaso nos importaría? ¿O preferiríamos vivir dentro de la mentira, para así no lidiar con la soledad e inutilidad con la que la alta teconología nos abandonó a nuestra merced? 

PVA parece una banda sacada del mundo de Blade Runner 2049, pero asentada cómodamente en nuestros tiempos, antes de que la las máquinas y la IA, nos manden a la chingada.

En fin, “You look lonely, I can fix that”, el álbum. 

Espero que esta reseña los impulse a escuchar más de esta banda, de la cual, No More Like This, su más reciente álbum de estudio, lo considero el primer “must listen” del año 2026. Gracias por la lectura:).

Texto por: @jadriantomafotos

FOLINA SURGE COMO RESPUESTA A LA NECESIDAD DE NARRAR LA MÚSICA SIN ADORNOS NI FÓRMULAS PREFABRICADAS.