Gorillaz – The Mountain (RESEÑA)

“You must wash all your perfume from your body”.
Gorillaz, banda virtual británica compuesta por los personajes animados más famosos dentro de la industria musical — 2-D, Murdoc Niccals, Russel Hobbs y Noodle — cumplen 28 años como banda este 2026 (¡APLAUDAN CARAJO! ¡APLAUDAN!).

Empezando su carrera con un self-titled buenísimo, seguido de 2 de los más emblemáticos álbumes del nicho alternativo creados en la historia de la música, Demon Days y Plastic Beach estrenados en los años 2005 y 2010 respectivamente, la banda desde ese entonces ha tenido unos cuantos altibajos en cuanto a críticas, recepción e impacto cultural (pero curiosamente, nunca en popularidad); siendo Cracker Island su último álbum realizado a la fecha de vuelta en el año 2023, este proyecto se podría decir que es su ciclo discográfico menos emocionante a la fecha (eso porque creo que todos podemos estar de acuerdo con que The Fall con trabajo se podría considerar un ciclo discográfico en sí). Y claro, si bien intentáramos adentrarnos dentro del mundo virtual el cual componía este último ciclo previamente mencionado, con un lore apenas existente y unas animaciones un tanto… Ay caray, ¿cómo decirlo?… Planos y… Seh, definitivamente nada atractivos a la vista (perdón Jamie), podríamos considerar que este podría ser el primer momento en la historia de Gorillaz que, ser fan de ellos, ya no te hacía automáticamente cool.
Sin embargo, 2025 llegó y con este, Gorillaz empezó a dar indicios de vida (o más bien, de nuevas formas de vida) nuevamente, dándole la bienvenida a esta nueva era a la cual hoy en día conocemos como The Mountain. Con la realización de The Happy Dictator, el primer sencillo del álbum en colaboración con Sparks, la banda dio a conocer el tracklist completo de este nuevo álbum junto a sus colaboradores track por track, y madre mía… Sé que uno no debería hacer esto porque luego uno termina decepcionado — y sobre todo, después de un álbum como lo fue Cracker Island — pero…. Con solamente leer Gorillaz feat. IDLES, yo ya estaba más que vendido. Aquellos tiempos y emociones con los que escuché sus álbumes por primera vez en mi vida durante el Song Machine, Season One era (así es, llegué tarde a la fiesta) por fin habían vuelto, y mi cuerpecito ya estaba desesperado por la llegada del próximo — ya pasado — 20 de Marzo del ya presente año 2026, su fecha inicial de estreno.
Sin embargo, Gorillaz tomó la estupenda decisión de adelantar el proyecto al 27 de Febrero, y con el ya rápido paso del tiempo, ese momento por fin ha llegado.
Para este entonces, varios sencillos ya habían sido estrenados incluso con meses de anticipación, siendo The Manifesto mi favorito de todos estos hasta la fecha (y oh, plot twist: mi canción favorita de todo el álbum ya habiéndolo escuchado varias veces en su totalidad). Imagínate ser Trueno, excelente rapero de nacionalidad argentina, y terminar colaborando en una de las mejores canciones que Gorillaz ha hecho en toda su carrera solo porque (obvio, aparte de tu enorme talento) no solamente tienes a la hija de Damon Albarn como tu fan, sino que aparte, eres su crush, y por eso ese wey te topa, te contacta, y te dice “Awebo, jálate mi bro, ¿quiéres hacer una canción conmigo?”. ¡Grande Trueno!
Con una emocionante energía de principio a fin durante sus 7 minutos con 19 segundos de duración, The Manifesto fue para mí la verdadera primer gran probadita del mundo de la montaña; con unos instrumentales y coros preciosísimos y tan coloridos — los cuales por fin me dieron a entender la estética hindú con la cual Jamie se inspiró y le dio vida a estos hermosísimos visuales que acompañan este nuevo ciclo musical — pero igualmente, con el beat latinomamericano al tope, The Mountain se presentaba como este increíble choque cultural nunca antes visto, que solo una banda tan imprescindible y sin miedo a la experimentación como Gorillaz, podía lograr. Aparte, cuando uno luego se entera de que este álbum contiene un total 5 idiomas diferentes a lo largo de toda su duración, uno se da cuenta de los niveles de ambición que hay detrás de este proyecto, haciendo reminiscencia a los tiempos del Plastic Beach (We’re sooooo back, baby!).
Y sí, créanlo o no, ¡este álbum es super Plastic Beach! De nuevo, tomen por ejemplo el 4.° sencillo oficial del álbum: Damascus, featuring Omar Souleyman y Yasiin Bey, la cual en sí es una rola sacada de los mismísimos demos nunca antes escuchados de la era del Plastic Beach. Hace todo el sentido del mundo porque el beat de la canción me recuerda muchísimo a White Flag pero al chile, mil veces mejor lol (así es amigos, no soy el mayor fan de White Flag). Esta rola es una oda a los inmigrantes, la cual los coros, cantados en árabe, les da la bienvenida a quienes ellos llaman “los recién llegados”.
Gorillaz siempre ha sido una banda con 0 miedo a la política, y me da gusto saber que aquí lo dejan nuevamente bien en claro justo con canciones como Damascus o el ya previamente mencionado The Happy Dictator, el cual es una sátira de principio a fin, inspirada en un viaje que Damon hizo con su hija a Turkmenistán, el cual es gobernado por un dictador, y las malas noticias en este país son estrictamente prohibidas, ya que se busca que la población viva en una constante felicidad a ciegas, donde todo está bien y todo está en orden, gracias a… Adivinen quien… Así es, su mismo dictador, al cual pintan de deidad. Que no te sorprenda entonces que la canción suene literalmente a propaganda, justo en aquellos momentos en los que Sparks repite una y otra vez la frase “Oh, what a happy land we live in!”.
The God of Lying featuring Joe Talbot de la super mega banda de post-punk IDLES, dos de mis absolutas bandas favoritas colaborando juntas en una misma canción, ¿en qué sueño loco estoy viviendo? Pero no, ya en serio, esta canción terminó siendo super diferente a lo que yo a un principio esperaba, ya que por la naturaleza violenta a la cual estoy acostumbrado a escuchar los vocales de Talbot, imaginaba esta rola como uno de los momentos más agresivos y energéticos que The Mountain tendría. Sin embargo, el resultado aunque sí diferente, no fue en lo absoluto desagradable, ya que Talbot a pesar de sí ser un ser vocalmente muy agresivo de manera constante, también lo llegaría a considerar en ciertos momentos, un personaje bastante raro (pero raro chido). Y justo la instrumentalización de esta canción, amorfa, como si se tratase de una rola sacada del primer álbum de Gorillaz o también incluso del Demon Days era, junto a estas letras sobre filosofía, mentiras, corrupción y caras borrosas bajo el efecto del alcohol o alguna otra sustancia más fuerte, terminó siendo perfecta para lo que sí o sí es, una de mis colaboraciones favoritas dentro de todo el álbum. Tengo entendido que a mucha gente no le encantó esta rola pero meh, ¿y ellos qué saben? Eh.
Entonces sí, el álbum tiene una carga explosiva de temas y puntos de vista políticos, tal y como se nos tenía acostumbrado con sus álbumes anteriores, muy grande, pero aún así, con todo y esto que les he platicado hasta ahora, la esencia principal del álbum en sí no es la política, sino más bien, lo es la vida y la muerte.
Tiempo después de la realización del álbum prohibido de vuelta en 2023, los padres de ambos integrantes de Gorillaz, tanto el de Damon como el de Jamie, fallecieron durante un mismo lapso de tiempo, lo que llevó a ambos colaboradores a tomarse un tiempo de viaje a la India, país en el cual Damon esparció las cenizas de su padre. ¿Y por qué India? En India, la muerte se ve desde un punto de vista mucho más luminoso y positivo que en otras partes del mundo — sobre todo de Londres — ya que la muerte en sí, no es visto como un fin, sino como el inicio de tu próxima aventura. Esta fue la inspiración perfecta para The Mountain, disco el cual aparte de contener una cantidad increíble de colaboradores modernos y presentes aún en carne y hueso, cuenta igualmente con varias apariciones post mortem de una gran cantidad de colaboradores que Gorillaz ha tenido a lo largo de toda su carrera, en varios puntos clave del disco, como lo son el rapero Proof en la 2da. mitad de The Manifesto, Mark E. Smith durante Delirium, Tony Allen en The Hardest Thing, Dennis Hopper en el title track, unas breves apariciones de Lou Reed en The Plastic Guru y Bobby Womack junto con Dave Jolicoeur (⅓ de De La Soul) en The Moon Cave.
“Es casi como si estuvieran cantándonos desde el otro lado” comentó Jamie Hewlett en una reciente entrevista.
The Moon Cave cuenta con esta preciosa energía en todo su alrededor, con un sintetizador hermoso y un beat infeccioso, el cual cuenta con 2-D como su principal narrador, contándonos de su ascenso a la montaña. “You must wash all your perfume from your body” se repite constantemente, el cual hace alusión a la filosofía hindú en el que uno debe desprenderse de su ego, para poder darle la bienvenida a la muerte, y así, convertirse en un ser completo — es por eso que Murdoc es el último en saltar de la balsa hacia el río de la muerte en el cortometraje animado The Mountain, The Moon Cave and The Sad God, ya que él siempre ha sido famoso por su espíritu rebelde y constante impertinencia egoísta.
Hablando de The Mountain, The Moon Cave and The Sad God rápidamente, props to Jamie Hewlett, por haber creado este cortometraje animado junto a su equipo, completamente a mano, tal y como las primeras animaciones hechas en la historia del cine fueron realizadas. En un mundo en el que la IA cada vez es más predominante y pareciese estar a punto de comernos vivos, Gorillaz realizó un proyecto 100% artesanal, tanto en el ámbito visual como en el musical; The Mountain fue hecho por humanos, para humanos… ¿Realmente tengo que explicar por qué amo tanto a esta banda?
Volviendo al tracklist, pocas canciones después nos encontramos con The Empty Dream Machine, mi 2da. canción favorita del álbum. Más que 2-D cantando aquí, creo poder decir que aquí, Damon logra romper una 4.ª pared nunca antes vista entre su personaje y él, ante tan semejante emoción y momento personal por la cual él está pasando al cantar las letras de esta gran rola. “Right now, I feel this pain. I feel this transition. But I don’t know what to say. Release me now”. Esta canción se trata de la recuperación desesperada en la que uno se encuentra buscando tras una pérdida inquietantemente importante. Uno se da cuenta de lo que o a quien perdió, y el dolor es intenso. Si la montaña en la que nuestros personajes se encuentran escalando, contiene una parte del trayecto difícil de cruzar, este es definitivamente ese momento. Hermosa, preciosísima canción, y me sorprende que Black Thought — esta siendo 1 de sus 3 apariciones en todo el álbum — haya logrado hacer un increíble verso a través de estas melodías sin perturbar la armonía tan delicada que se había mantenido a lo largo de toda la rola.
Finalmente, llego a mi último highlight de todo el nuevo proyecto: The Shadowy Light. Sin duda alguna, el momento más épico del disco. La voz de Asha Bhosle es preciosísima, y termina por ser una de mis colaboraciones favoritas de todo el álbum. Instrumentalmente resplandece, tiene un uso de la flauta increíble. Líricamente y armoniosamente es una bienvenida pacífica, con los brazos abiertos, a la muerte, sabiendo que lo que sigue no es el fin, sino nuestra próxima vida. Todo va a estar bien. La transición hacia lo que sigue, es completamente pacífica.
Por supuesto, no voy a rechazar que hay momentos que se sienten un tanto bajos, a comparación de las grandes canciones previamente mencionadas. No me encanta Casablanca ni The Plastic Guru, y… Perdón Bizarrap pero… Definitivamente Orange County es mi canción menos preferida de todo el álbum. Ninguna de las previamente mencionadas las consideraría malas, pero dependiendo de mi mood y el día, si son posibles skips que le estaría haciendo al álbum.
Sin embargo, el concepto de todo el álbum en general, tanto en el ámbito artístico como cultural, político y contextual, se me hace de lo más sorprendente. Otras canciones como The Sweet Prince o el cierre, The Sad God, podrían de igual manera, darme un poquito de igual musicalmente hablando pero, ¿cómo podrían con esas líricas tan hermosas? Sobre todo las de esta última, la cual nos cuenta el punto de vista de un Dios completamente decepcionado con los seres humanos que él mismo creó; a pesar de darnos todo lo necesario para sobrevivir, nosotros seguimos tomando y menospreciando todo, ¿y nuestro mejor invento? Pff, las armas pareciese ser. Gran canción con la cual recordarnos que hay que ponernos las pilas antes de que nos lleve la chingada.
Tengo entendido que Gorillaz estará viniendo a México este año — si mis apuestas no fallan, ellos serán uno de los headliners para la próxima edición del Corona Capital — cuando eso pase, búsquenme, porque no me lo perderé por nada en el mundo.
Texto por: @jadriantomafotos