“Hoping I can make it through April”: Alex G en México, 2026.

Warm Up.
No Somos Marineros, el trío mexicano de math rock, fue la banda encargada de hacer entrar en calor a los espectadores este pasado martes 14 de abril. Tuve la oportunidad de verlos por segunda vez luego de su presentación otoñal en el Slide Away Fest. Así, llenaron el recinto con su más reciente “Los Malos Duermen Bien”.
Si tuviera una moneda por cada vez que NSM abre para una de las mentes maestras detrás de “April Ha Ha” (Nothing ft. Alex G), tendría dos… lo cual no es mucho, pero es raro que pasara dos veces.
Oneirofrenia.
Giannascoli nos introdujo en el mundo edulcorado de Hansel y “Gretel”, no sin antes haber arrancado su repertorio de ritmos cambiantes y a ratos, apenas cohesivo como en un sueño, con “Louisiana”. El show continuó con (aún desconocidas en las cuerdas vocales de varios asistentes) tracks de “Headlights”, intercaladas con otras – quizá – más familiares como “Runner” o “Kicker”.

“Do you guys like Title Fight?”
…fue lo que el público escuchó antes de sonar “Head in the Ceiling Fan”. Mis oídos alcanzaron a percibir un “Ésa no, cabrón”, muy al borde del llanto. Era yo.
Hipnagogia.
En el sueño inducido que fue esta presentación, la zozobra y distanciamiento se hicieron presentes al iniciar “Brick”, en lo que yo describiría como un espasmo hipnagógico. Seguido entre susurros por “Blessing”.
“Forever” una de las más esperadas de la noche, fue disfrutada por todos, principalmente aquellos que aguardaron casi 14 años antes de finalmente escucharla en vino. El cierre, como estaba previsto, lo llevó sobre sus hombros la canción homónima de su último álbum de estudio “Headlights”, cuya contenido fue presentado casi en su totalidad.
Épico Hípico.

Esta segunda visita a México pareció una fecha presagiada con la frase “Hoping I can make it through April” ¡en pleno abril! de “Real Thing” . En este 2026, año del caballo, Alex G nos obsequió “Animals”, “Afterlife” y “Horse” en una sección ¿épica? Mmm, más bien hípica. Algo ecuestre… y hasta extraterrestre: con “Beam Me Up”, mi favorita de la noche.
Encore.
Sus títulos característicamente sintagmáticos unimembres saturaron el encore – testigo de la ya esperada interacción con los espectadores (como en shows previos). Con gritos ahogados de: “Play, ‘Harvey’!” “No, ‘Sarah’!” “‘Snot’”, la iluminación del escenario se vio complementada por las lámparas de los asistentes.
Pero dos horas no bastan para dar gusto a todos. O terminaríamos escuchando la discografía completa.
Despertar.
A simple vista, probablemente, algunas partes se parecieron dominar por la falta de energía; sin embargo, habiendo estado en él, puedo garantizar que no fue más que un estado hipnótico. Incapaz de siquiera moverte para no salir del trance en que nos capturó Alexander.
Al terminar, no pude evitar salir con una (larga) risa luego de captar un:
– ¿Te gustó?
– Sólo diré que lo perdono por hacerme creer que hacía música cristiana la primera vez que lo escuché…
Texto y fotos por: @cynth_______